Zona Reservada para la divagación

viernes, febrero 18, 2005

Rodajas

Tengo 38 años y ya hace tiempo que me di cuenta de que la nostalgia no es ni buena ni mala; es inevitable. Uno tiende a mirar atrás, aunque no le sirva de nada, a lamentarse de que muchas cosas ya le han pasado, que ese tiempo no volverá y que el que le queda es menos.
Antes no fuimos necesariamente ni más felices ni más inteligentes, pero indudablemente sí fuimos más jóvenes. Y como el humano, por lo general, se resiste a su destino, que su mente le transporte atrás en el tiempo le produce una atroz mezcla de sentimientos.
A mí me pasa a menudo. El otro día vi un Madelman en una exposición de juguetes antiguos. Era el espeleólogo, quizás lo recordéis con su mono blanco y su casco del mismo color en el que sobresalía un punto rojo que simulaba ser la luz. Tuve ese Madelman, que años después, cuando ya era más mayorcito, fue a parar a una caja y de ahí, pues supongo que a la basura.
No ha sido ése el destino de mis discos de vinilo, por más que algunos me lo hayan recomendado. Siguen ahí, en las estanterías, y a veces pasan por el plato que compré hace casi quince años, que funciona sólo a ratos. Allí seguirán por la sencilla razón de que me da la gana de que así sea.
Tendré como 400 vinilos, los más antiguos de principios de los ochenta, cuando me picó en serio la afición por la música. Ésos son los que tienen más historia. 'The River', de Springsteen, lo pillé en 1981 con un dinero que mi padre me dio para ir a la Feria. Preferí quedarme en casa dos noches y mereció de sobra la pena. Es un disco doble que escuché casi continuamente durante meses. Nada más acabar la cuarta cara, ya estaba volviendo a poner la primera. Ahora suena a cascado y cuando lo he vuelto a pinchar me he dado cuenta de que, sencillamente, ese disco y yo hemos crecido juntos. Tenemos una historia en común.
Lo mismo podría decir del 'London Calling' de The Clash. Una primera copia, que compré a un compañero de instituto en Ceuta en 1981, simplemente ya no suena, de gastada que está. Años después, en Madrid, volví a adquirirlo. Y en 1992, Andrea, un amigo italiano, tuvo el detalle de regalármelo en cedé.
'Slow dazzle', de John Cale, o 'The confessions of Dr. Dream', de Kevin Ayers, me trasladan forzosamente a los ya cerrados almacenes Mérida de Algeciras. Los oigo ahora y me veo en la cola de un 7 de enero, cuando empezaban las rebajas y pugnaba codo con codo con las marujas y con mi amigo Tinín para llegar antes a la sección de discos. Aún no sé cómo lo hacían, pero allí tenían maravillas a precio de ganga.
'Jumpin' in the night', de los Flamin' Groovies, lo compré en una tienda de Torre del Mar, en una cubeta repleta de canción española y pasodoble donde jamás pensé que pudiera encontrarlo. En Córdoba, en 1985, me angustié seriamente ante la posibilidad de que se me derritieran el 'Eden' de Everything but the girl y el 'Diamond life' de Sade.
En la calle, por aquellos tiempos, no era nada raro verme con discos bajo el brazo, que podían ser míos o prestados por mis proveedores -especialmente por mi primo Juanjo- para grabarlos en esas cintas TDK de hierro de 90 minutos en las que cabía uno por cara.
También recuerdo mi primera impresión al ver un cedé, que fue de espanto. Era una portada ridículamente pequeña, en comparación con aquellas a las que estaba acostumbrado. ¡Y además de más pequeños, también eran más caros!
Prometí fidelidad al vinilo, aunque al final, como casi todos, preferí el cedé, por comodidad y por economía. Porque, al fin y al cabo, sonaba mejor una copia en ese formato que en la cinta TDK de hierro, más cascada a cada escucha.
Pero me saca de mis casillas que alguien se refiera a los vinilos como 'discos antiguos', como me dijo una vez un vendedor en Málaga. Me jode que acaben en el fondo de un armario, que la gente se deshaga de ellos como de un trasto inservible. Esos discos son mis amigos; jamás podría hacerles algo así.
Guillermo Ortega

martes, febrero 15, 2005

Vamos allá

Esto es proceloso. Ya me han echado de esta página tres veces, sin que sepa a ciencia cierta el motivo. Pero Guillermo Ortega, el analfabeto informático, no se arredra tan fácilmente.

sábado, febrero 12, 2005

Le Monde Diplomatique - EDITORIALES



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viernes, febrero 11, 2005

Las "pedrás", es lo que tienen




Cap. I

El laberinto se cierra poco a poco e irremediablemente alrededor de mis neuronas. El día no se puede decir que haya amenecido de forma favorable para mi existencia. Ya en la ducha, mientras se abrían los poros de mi cara recien afeitada con la última marca de maquinllas existentes en el mercado, he sentido un olor especial en el agua que derramaba la alcachofa de la ducha con una potencia no del todo adecuada para estimular mi espalda. Maldita sea ese olor, ahora lo recuerdo es el mismo que destilaba aquella estatua del Retiro. O quizás fuese el musgo que la cubría; o más bien el abono, echado en el jardin, alrededor de la estatua, por el Jardinero del Ayuntamiento tal y como rezaba el escudo que adornaba su mono. Suena el teléfono, me dispongo a descolgar, me siento cada vez más hundido sobre mis propios pies conforme avanzo hacia el teléfono. Antes, me he levantado del suelo. Me gusta tirarme en el suelo, sobre todo porque es la mejor posición para observar, cómo si al relentí se tratase, mi caminar sobre el espacio formado por tres ejes: la estantería de los componentes musicales, el piso de tarima flotante, y la estantería de componetes visuales; o así, al menos, lo he visualizado desde mi proyección astral de última generación comprada en el Astral Trip Snack Bar del barrio. El cielo está precioso desde aquí, ahora mismo. Sexto tono del telefono. Por fin, alcanzo el aparato. Descuelgo. Es ella. Me excito, directamente; como antaño. Su presencia casi ultrasónica y la mía se unen componiendo un orgiástico ruido blanco atenuado por las bajas frecuencias a modo de mantra; catalizador iniciático para adentrarse en un agujero negro, en el laberinto.
Segundos, una eternidad, reververados hasta el infinito.
- "Quiero unirme a ti; ahora" -no hay duda, es ella.
- "Sabes que esta no es la línea adecuada", le contesto, lacónico; como ella.
- "Quiero probarlo, contigo; la primera vez, no podría intentarlo con otra persona", al fin y al cabo la idea original fue mía, pensé para mis adentros antes de espetarle.
- "Anda, cuelga, no funcionará; como siempre".
- "No, no pienso colgar, solo te pido que confies en mi; la última vez, si falla ..." -no la dejé terminar la frase. "Si falla, desapareces de mi vida para siempre".
- "Eso es, si no funciona te prometo que no me volverás a ver". Hasta pude escuchar, al asentir con la cabeza, el balanceo de su pelo.
- "Está bien, cuelga y llamame en cinco minutos, voy a prepararlo todo" . La fría y atonal melodía de desconexión irrumpió en mis tímpanos como los timbales de la quinta de Mahler. También cuelgo, aun más al ralentí; desde el suelo me veo, en cierta medida, reflexivo.


Autor: Tinín

Patentes

de lectura obligada
Incrustado por Oscar

jueves, febrero 10, 2005

Galería de Syd

Fuente: Dolly Rocker, una página dedicada a Syd Barrett


Pink Floyd, en el poco tiempo que fueron cinco. De Izda. a Dcha.: Nick Mason (batería), Syd Barrett (voz y guitarra), David Gilmour (guitarra), Roger Waters (bajo) y Rick Wrigth (teclados)
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Syd Barrett, de paseo, cuando era mozo

Syd, con chica al fondo

Syd, echandose la siesta en su Cadillac, cuanta la leyenda que se lo regaló a un transeunte después de una de sus crisis de pareja

Syd, meditando

Syd, eso es vida muchacho

lunes, febrero 07, 2005

Crónica Fubolística-Sentimental de las elecciones del 26-O




También algunos atléticos salieron derrotados (27/10/2003)
De todos es sabido, que la probabilidad de que yéndose al descanso con un 0-2 favorable, el Atlético pueda acabar empatando o perdiendo el partido, más aun, si el rival es de los denominados asequibles. Por eso ayer me sentía tranquilo, demasiado. No podía ser que el domingo 26-O me fuera a la piltra con un triunfo tranquilo del atleti y con unos resultados electorales cuando menos que sorprendentes a tenor de los sondeos previos. Y es que a eso de las 10 de la noche en el descanso del encuentro Real Murcia-Atlético de Madrid, el resultado reflejaba un tranquilizador 0-2 y en Madrid la izquierda barría a la derecha con un escrutinio de casi el 50%, con una diferencia de 10 escaños a favor de la izquierda. Pensé que las dos cosas favorables no se podían dar, y que lo más probable sería que el Murcia acabara empatando o ganando el partido en una segunda mitad lamentable por parte de los colchoneros como tan asiduos son a ese tipo de "cagadas". Con un porcentaje tan alto de diferencia entre izquierda y derecha y un escrutinio considerable, entendiendo que los votos se cuentan en paralelo en TODOS los colegios de la Comunidad, la tendencia sería que la izquierda había vuelto a ganar las elecciones autonómicas en Madrid, en esta segunda vuelta extraña y bandolera. Pero me siento sorprendido, cuando escucho la información de que "misteriosamente" en el barrio de Salamanca, por ejemplo, se cuenta más despacio que en Vallekas, cuando en Vallekas el escrutinio iba por más del 70% en el barrio de Salamanca o Chamartin apenas llegaba al 20%. De buenas a primeras -Guillermo: como diría nuestro querido Grillo- el Murcia marca en la Condomina, en jugada de patio de colegio, y pienso: aquí está la victoria de la izquierda. Pero no, poco después, en un corner sacado por Rodrigo al primer palo, el defensa que protegía ese palo erró en el despeje del balón, que le pasa por debajo de las piernas, chocando el esférico en el 9 rojiblanco que sin comerlo ni beberlo -simplemente por estar allí- mandó el cuero a la red y la victoria de la izquierda al infierno.
Ahora no queda otra que aceptar los resultados -que por otra parte esperaba que fueran peores- y tener la esperanza -no es de coña- de que el PSOE recapacite sobre su discurso político y su forma de gestionar la deserción de dos elementos de sus filas el pasado 25-M. IU es la que ha salido indemne de este espectáculo y es que como decía Julio Anguita: "nosotros no luchamos para gobernar sino para cambiar el mundo".

No comento nada del espectáculo cirquense en la calle Génova pero sí una cosa, un detalle que me alarmó: en Marzo de 2000 aparecieron banderas pre-constitucionales entre los simpatizantes del PP ebrios con la victoria, ayer algunos portaban banderas de EEUU, pero no banderas de tela de un tamaño considerable sino banderas pequeñitas de plástico o papel, que se utilizan en las convenciones del partido republicano de EEUU. Todo un detalle, y es que Roma no paga traidores.


Autor: Agustín Rodríguez Serrano

Mercury Rev - The Secret Migration

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MERCURY REV – THE SECRET MIGRATION (2005)



¿ QUÉ ES lo que ha cambiado en Mercury Rev ? Porque esa era la pregunta que me hacía ayer al escuchar el nuevo álbum de la banda de Buffalo, New York. En realidad, si lo analizamos con perspectiva, nada ha cambiado, pero en la cercanía, lo que esencialmente ha cambiado se puede resumir en los siguientes tres factores: la luz, el ritmo y la lírica.

La luz. Ha entrado directamente en la portada, y en el sonido. Esa luz sónica se traduce en unos teclados muy trabajados en la producción, cercanos al concepto presentado en Yoshimi Battles The Pink Robots por sus primos hermanos The Flaming Lips -de hecho Jonathan Donahue (cantante y guitarrista de Mercury Rev) ha colaborado con los de Oklahoma City en la década de los 90. Ambos grupos mantienen un productor común y que de facto en anteriores trabajos de Mercury Rev aparecía en los créditos como miembro y bajista de la banda: David Fridmann (un tipo verdaderamente solicitado por las nuevas hornadas de bandas psicodélicas). Algo más que aporta la luz sónica es la utilización de unos arreglos de piano que van marcando los tiempos y enriqueciendo con un clasicismo exquisito las composiciones de The Secret Migration. El nuevo trabajo de Mercury Rev es, sobre todo, una colección de canciones de amor, con un espíritu menos oscuro que en sus anteriores álbumes.

El ritmo. Ese otro factor que ha liderado el cambio de Mercury Rev, es por culpa de unas bases de batería mucho más ricas en detalles y cambios de ritmos; pero más aun que la batería, destaca el excelente trabajo del bajista. Es notorio que han deseado realzar la línea del bajo, que, en momentos, utilizando técnicas ancestrales de la fuga y el contrapunto se mueve por todo el mástil con una brillantez solo destacable en las sesiones de jazz de los clásicos. En otras ocasiones ese bajo ya no es vertiginoso, sino simple pero contundente; atrapa pero no aprieta.

La lírica. El tercer factor resulta de unas letras de contenido decididamente de amor, aunque rodeadas de una aureola de onirismo (tolkieniano en ocasiones) y una estructuración realmente poética; de modo que nos encontramos con versos como los que siguen:

SECRET FOR A SONG:

I'll tell you a secret, I'll sell you a secret for a song
I'll give you my soul babe, and one day you'll give me your own
...............................

(te contaré un secreto, te venderé un secreto a cambio de una canción
te entregaré mi alma, cariño, y un día me entregarás la tuya)

DIAMONDS:

Look how the sun, captured by the rain
Glimmers and falls, and lands in golden balls
...........................
( Mira como el sol, atrapado por la lluvia
se atenúa y cae, y aterriza sobre dorados globos)

BLACK FOREST (LORELEI):

If I was a white horse .... and offered you a ride ...
Thru a black forest ....
---------
There's no way 'round the forest ... the only way is thru
And There's no way I'll ever make it on my own ... without you

( Si fuera un caballo blanco …. Y te ofreciera un paseo ...
a través de un bosque negro ....
---------
No hay sendero alrededor del bosque ... solo uno a través de él
Y no hay ningún camino que tome ... sin ti)

MY LOVE:

Ain't it amazing when the seasons begin to change
Someone behind the scenes just seems to pull some strings
I struggled with an old angel all nite long
I thought it migth be nice If we just talked 'til dawn
---------
I hear of people living deep inside of ... the earth
They got their own Sun and some claim they were here first
I've struggked with an old angel all night long
I thought it mite be nice if you stayes here until dawn

(No es impresionante que cuando las estaciones comienzan a cambiar
Alguien detrás de las escenas parezca que justo tira de alguna cuerda
Luché con un ángel anciano durante toda la noche
Pensé que podría ser maravilloso si nosotros paseáramos hasta el alba
---------
Oigo a la gente que vive en las profundidades de .... la tierra
Poseen su propio Sol y algunos claman que estuvieron aquí primero
He luchado con un ángel anciano toda la noche
Pensé que podría ser maravilloso si te quedases aquí hasta el alba )

Que nadie se asuste: The Secret Migration, es un disco bastante comercial. ¿ Qué hay de malo ?. En principio, nada. Cuando lo comercial se hace con talento y con un bagaje profesional y artístico acreditado por la prensa especializada y el público; y, sobre todo, con un estilo identificable como ocurre, por ejemplo, con tres de los llamados grandes: The Cure, PJ Harvey o REM; lo comercial, no tiene porque ser sinónimo de despreciable.
Aunque durante las primeras escuchas se encuentre algún que otro altibajo en el álbum; aunque, al principio, no acabe de entrar alguna canción que otra; se podría afirmar que The Secret Migration es de esa clase de discos que se enriquecen con el tiempo, como el buen vino. Los advenedizos al universo mercuriano tendrán menos obstáculos al no estar condicionados por los anteriores trabajos de la banda; una banda que un día decidió olvidarse de sus objetivos primigenios de facturar música para películas experimentales dirigidas por ellos mismos; y dio el salto arriesgado, pero honesto, de componer música para películas al viejo estilo de Disney, pero dirigidas por David Lynch.

Superar su obra maestra, Deserter’s Songs (1998), trajo como consecuencia que su siguiente trabajo All is Dream (2001), claramente continuista con su disco de 1998, aun conteniendo una gran mayoría de cortes estupendos, no alcanzó las expectativas creadas por un disco, Deserter’s Songs, que ya ha alcanzado la categoría de clásico. ¿ Lo será, The Secret Migration ?. El tiempo lo dirá, de momento han cambiado el paso; y en estos tiempos que vivimos de fundamentalismo y conservadurismo a ultranza donde prevalecen lemas, de claro estilo montaraz, como “el que se mueva no sale en la foto” y “sostenella y no enmendalla”; merecen, al menos, el respeto, sino, volvernos a quitar el sombrero como lo hicimos con sus “canciones del desierto”. Chapeau.


Autor: Agustín Rodríguez Serrano (NFK)